 |
|
|
|
 |
| PANORAMA ACTUAL |
El autor, por su mala experiencia como enfermo lumbar, utiliza el estilo de cuestionar con un método deductivo lo que le parece que no sigue una lógica médica. Esto puede gustar o incomodar, según la personalidad del lector. Son temas difíciles de explicar frente a tantas tragedias, algunas que quizás pudieron haberse evitado. Tampoco es fácil una misma escritura para lectores tan diferentes, enfermos con diferente nivel cultural, con facilidad o dificultad para leer y para los médicos generalistas con los que el autor se excusa por el estilo de divulgación popular.
Todo se agravó porque la población mundial se duplicó en pocas décadas, por los perjuicios de la vida moderna, el incremento del vicio de la rectificación lumbar, la mayor edad de supervivencia, los excesivos factores de riesgo lumbar de la modernidad y otros motivos. También porque la medicina, desde hace casi 30 años, no ofrece una propuesta realmente curativa de los discos enfermos, fuera de las variadas técnicas de cirugía. Hay quiénes no pueden operarse, otros no lo quieren hacer y se suman a aquéllos que ya fracasaron con la cirugía. Además ya casi nadie propone el más que milenario estiramiento de la columna lumbar, que también puede curar.
Un sinnúmero de enfermos sufrieron y sufrirán por siempre padecimientos que, según sea su suerte, podrán ser tolerables para unos o insoportables para otros, dependiendo del lugar que aprieten los discos herniados, o en algunas zonas inofensivas o en otras altamente sensibles al dolor o en las raíces del nervio ciático. Como se empeora en forma permanente, algunos pueden tener la desgracia de que el disco se rompa del todo y que se salga a su exterior su núcleo central, lo que a veces es tan dramático que obliga a una cirugía de urgencia. Muchos ya entraron en un círculo vicioso difícil de salir porqué la inmovilidad física dificulta el gasto de calorías, sumada a la depresión por el dolor, lo que los lleva a una obesidad resistente al tratamiento.
La cirugía actual no parece tener gran consenso, incluyendo a algunos especialistas, pues aparte de la diversidad de técnicas en uso para una misma afección, con plazos de buenos resultados en años que no se conocen con exactitud, hay algunas técnicas, como la tan común discectomía, con un índice de éxitos que parece ser del 60 % al 70 % (2). En los demás el dolor continúa. |
¿PORQUÉ UN PANORAMA SIMPLE PARECE CONFUSO? |
Al ser una afección tan frecuente, sin solución para millones y de gastos exorbitantes, intriga que exista tanta confusión y algunos datos curiosos no muy habituales en el mundo médico.
- La enfermedad lumbar es muy engañosa : la mayoría no tiene grandes molestias a pesar de tener graves daños lumbares y esperan con escaso malestar mientras siguen dañando sus discos. En los menos es al revés, un daño pequeño puede provocar un dolor insoportable. Casi siempre “lo que se siente” no es casi nunca igual a “lo malo que se tiene”. Hasta se pueden ver casos de discos totalmente perforados con pocas o ninguna molestia.
- Algunos enfermos también contribuyen a esta confusión, dependiendo del grado de las molestias que experimentan. La mayoría piensa que su afección es como una de tantas otras que los médicos solucionarán fácilmente con sólo ir a consultarlos, y para colmo, muchos lo hacen tardíamente. Pero salvo para los que tienen la suerte de que su enfermedad fuera de las llamadas “autolimitantes”, que curan siempre en pocos meses con o sin ayuda de nadie, el resto sólo tiene cirugía o tratamientos paliativos no curativos.
¿Sin conocer la DVC, cuántos médicos sabrían cómo curar discos dañados? Es probable que pocos, algo que una mayoría supondría esto con honestidad pues es lo que se lee en los libros y algunos no se lo informan al paciente quizás o por compasión, o porque muchos de ellos no confían demasiado en la cirugía. Pero esa supuesta creencia de “incurabilidad” es errónea, pues ya desde los años 50 la medicina curó sin cirugía a miles de enfermos con tracción pélvica que, por factores difíciles de explicar, la práctica médica habitual casi ya no usa, pero ahora también se puede curar con la más moderna DVC.
Hay personas muy cuidadosas visitando médicos desde hace 20 o 30 años pero ¿qué es lo que suele ofrecer para curar la medicina en estos últimos años? Primero kinesiología y, al no curar, una cirugía que, algunos aceptan y otros rechazan por temor, un rechazo que a muchos los doblegará el agravamiento de sus males por el paso del tiempo. Hay quienes hicieron de todo, incluso medicinas alternativas, algunos hasta se operaron sin éxito, el tiempo continúa deteriorándolos y llegan a la discapacidad por el dolor y a la imposibilidad de curar, algo de lo que, si hubiera alguna culpa, no sería de ellos. ¿Cómo se llega a tener 4 o 5 hernias de disco? Suelen ser afecciones que llevan años de evolución sin intentar algún tratamiento curativo. Inmovilizar 2, 3 o 4 vértebras tampoco es una garantía de que de los discos que quedan no surja otra nueva hernia pues ya son menos y tienen que soportar el trabajo que hacían los discos que se operaron.
Como contrapartida, actualmente hay otros con daños en sus discos que se produjeron, se producen y se producirán todos los días durante todos los años de su vida con columnas con defectos o vicios anatómicos que contribuyeron a su enfermedad y acelerarán su empeoramiento, lo que los podría llevar hasta a romper todo el disco, por lo vertiginoso de la vida moderna, desean curar tan rápido como una cirugía a la que rechazan. Están en la búsqueda de una especie de solución mágica que no existe, pero sin pensar cuál, cómo y quién podría darles esa solución. Algunos confían en falsas promesas de curación sin asesorarse al respecto, o con el inconveniente de que pueden recibir asesoramientos incorrectos pues es común que los enfermos confundan simpatía personal con honestidad profesional.
Hay pacientes muy confiados que ni siquiera preguntan con qué técnica se los operará, frente a otros muy descreídos pues probaron de casi todo pero que no alcanzan a darse cuenta que sólo podrían curar o con la cirugía o con la Descompresión Vertebral (DVC). La buena medicina no tiene soluciones mágicas ni opiniones personales sin fundamentos, sino razonamientos sensatos y, sobre todo, publicaciones científicas con mecanismos de acción y resultados bien demostrados.
La mayoría no sabe la importancia de los sólo 5 discos de su columna lumbar, que si ya tiene un vicio anatómico como una rectificación de su curvatura normal, están obligados a cuidarlos. Tampoco saben que, cuando se enferman, la vida podría resultarles insoportable. Otros creen ilusamente que su malestar de hoy se mantendrá igual con los años sin pensar que lo lógico es que empeore, ni creen que “lo poco que hoy sienten” no es igual a lo “malo que tiene su columna”. No comprenden que un disco trabaja siempre todo el día y, enfermo, se daña más rápido que sano, ni se piensa en el futuro, en el que se necesitará una calidad de vida digna y que esté sana esa columna lumbar enferma que hoy menosprecian.
La mayoría no le da ninguna importancia a la rectificación de la curva normal de su columna lumbar como si este defecto no hubiera sido el vicio anatómico que condicionó su enfermedad, que disminuirá sus chances de éxito en su futura cirugía, que los hará empeorar más rápido, que los debería obligar a cambiar malos hábitos del trabajo y de la vida diaria, ni que, aunque la mayoría no lo supo hasta ahora, debieron haber evitado ya desde la juventud varios factores de riesgo y que es probable que muchos deberían abstenerse de estos riesgos en toda su vida futura.
Hay gente muy ocupada sin el tiempo necesario para curar de algo que, por ahora, les permite vivir con pocas molestias mientras sus discos siguen empeorando. Otros no saben reconocer cuáles deberían ser sus prioridades, quizás por que no toman conciencia de que uno o más discos vertebrales dañados es algo muy grave y ni conocen como podrían curar. No son muchos los que saben que pueden llegar a deterioros incurables con ningún método.
Muchos, por viajes de placer, vacaciones u ocupaciones diarias que podrían postergar, gastan un tiempo que, por sus actividades, luego ya no tendrán para curarse, algo de lo que pueden arrepentirse cuando el tiempo los agrave y su curación ya resulte más difícil o hasta imposible. Otros, por razones diversas, prefieren una cirugía sin conocer o conociendo todas las técnicas disponibles, sus riesgos en los resultados, la disminución o pérdida del funcionamiento del disco operado, los vicios de su columna, la presencia de otro disco también afectado que ya preanuncia una nueva cirugía en el corto o mediano plazo.
- La mayoría de los médicos no sabrían cómo reparar un disco enfermo y hasta lo consideran incurable. El mejor tratado de columna vertebral de los famosos Rothman y Simeone (1999), de 1.800 páginas le dedican sólo una a todos los tratamientos curativos del estiramiento de la columna con conclusiones negativas y sus opiniones influyen en el mundo entero. En su última edición ya no argumentan nada ni a favor ni en contra. Ni siquiera citan al gran Levernieux, ni sus pruebas científicas, ni sus más de 12.500 enfermos tratados, ni su libro. En la medicina hasta los más grandes sabios deben fundamentar sus afirmaciones al rechazar tratamientos existentes dentro la medicina tradicional, más aún cuando son tan gravitantes para sus discípulos y un sinnúmero de enfermos, si no esas opiniones tan categóricas resultarían cuestionables pues ya no estarían más en el terreno de la ciencia si no en el de las opiniones personales subjetivas. ¿Qué responderían de la DVC estos dos grandes sabios si sólo la citan como ineficaz sin describirla?
- La revisión bibliográfica del Capítulo “Referencias Médicas” fue presentada al Departamento de Investigaciones del Instituto de Investigaciones Médicas Dr. Alfredo Lanari, de la Universidad de Buenos Aires, que respondió por nota oficial y en cuyo dictamen se puede leer en una parte “ . tratar pacientes con hernias discales lumbares y síndrome ciático mediante la tracción intermitente o continua deambulatoria con resultados excelentes . . Por este motivo no se justifica el olvido de estos procedimientos en el campo de la traumatología. . “. Esta respuesta fue firmada por el Prof. Dr. Samuel Finkielman, un médico clínico de mucho renombre en el país y probablemente uno de los más experimentados investigadores médicos clínicos conocidos, por sus más de 40 años de experiencia en el citado Instituto universitario del que es su Jefe del Departamento de Investigaciones. Este Instituto es reconocido en el mundo científico pues no hay muchos dedicados a las investigaciones médico-clínicas de una amplia gama de patologías, con toda una área dedicada a la investigación pura, incluyendo a animales de laboratorio.
Esta opinión es una discrepancia ya fuera de la traumatología, en el seno de la clínica médica, y de uno de los más reputados representantes de la alta medicina tradicional de la Argentina, que está muy por encima de la personalidad médica del autor, en la que prácticamente afirma que los rechazos de la tracción lumbar de los Dres. Rohtman y Simeone, autores de “The Spine”, estarían equivocados en sus dos ediciones, en la de 1975 y en la de 1999. Se trata de dos profesores que están reconocidos entre los más sabios y mejores cirujanos especializados en columna vertebral del mundo que, en 1975, desautorizaron categóricamente la eficiencia de la Tracción Pélvica Continua, a pesar que ya existían casuísticas científicas con miles de enfermos curados. Esos libros están en todas las bibliotecas médicas especializadas y también en las de las facultades de medicina de casi todo el mundo. Son libros de consulta para los médicos de todo el planeta, especializados o no en el tema.
- Esta confusión tampoco existiría si los éxitos de la cirugía fueron iguales a los de extirpar un apéndice, pero no es así porque el cirujano trabaja en una zona pequeña y delicada, donde hay tejidos muy diferentes, en columnas con vicios anatómicos irreversibles, a veces con algún otro disco algo afectado que enfermará al tiempo pues se disminuye o anula la función de los discos operados y hay sólo 5 disponibles que seguirán soportando los esfuerzos del quehacer diario. Es muy probable que en el futuro sea la misma cirugía la que se superará y logrará una solución definitiva con elevados índices de éxitos.
- Las resonancias magnéticas que permiten ver casi todo y recibieron un premio Nobel, también pueden confundir a veces pues se realizan siempre de acostado con los discos en reposo ¿serían iguales sus imágenes si se efectuaran de pie con los discos aplastados por el peso del tronco y las vísceras? Así están fabricados estos equipos. Algunos exámenes clínicos y, a veces los estudios neurológicos, detectan alteraciones que no se ven en esas imágenes. Otras veces es al revés, la resonancia puede mostrar hasta discos totalmente rotos que no dan ninguna sintomatología.
- Las Obras Sociales también confunden, aceptan métodos caros sin preocuparse demasiado en actualizarse en el conocimiento moderno de tratamientos menos invasivos, a veces más económicos y que prescinden de las tan costosas prótesis importadas.
|
| CURIOSIDADES MÉDICAS |
A lo anterior nada curioso, se suman otros hechos no muy habituales en el mundo médico.
- La ciencia avanza con la investigación y publicaciones científicas que, después aparecen en los libros. Los que se dedican a escribir libros médicos suelen estar muy actualizados en las últimas publicaciones. Es curioso que el Dr. Simeone (“The Spine”,1999), jefe de cirugía de un hospital y profesor de neurocirugía de la Universidad de Minnesota, nombre a la Descompresión Vertebral intermitente pero sin describirla y, al calificar de ineficiente a todo lo referido a la tracción lumbar la descalifica. No cita nada de la profusa bibliografía favorable a la DVC, publicada en su mismo ámbito de la neurocirugía. Tampoco hace alusión a la aprobación de la FDA y Medicare de EE. UU. en 1995. Siendo uno de los más célebres especialistas de ese país debería haber cuestionado esas aprobaciones de algo ineficiente que contradicen su libro de 1999. Si hay opiniones científicas tan opuestas no todas pueden tener la razón.
- Es curioso que la DVC no tenga mucha difusión. Su “vacío discal” es lo único conocido que existe para curar los daños mecánicos de los discos enfermos. Es kinesiología especializada; pertenece a la medicina tradicional; su origen es más que milenario; tiene bien demostrados el cómo y el porqué de su mecanismo curativo; mejorado por los traumatólogos en los años 50 y perfeccionado por los neurocirujanos en 1990; aprobado por la FDA e incluido en el Nomenclador de Prestaciones de la Argentina; es lo único con muchos trabajos científicos, casi todos en el campo de la neurocirugía; hay casuísticas extranjeras y ya también un listado de casos curados en la Argentina, bien demostrables porque figuran todos sus datos filiatorios; en EE. UU. hay 3 industrias de equipos altamente sofisticados funcionando en centenares de centros médicos dirigidos por traumatólogos; con todo esto. ¿se lo puede desaconsejar sin que se pueda leer algún argumento científico en su contra? En la medicina se deben aceptar y recomendar todos los adelantos tecnológicos eficientes sin importar quienes los aportaron.
En Internet sólo se encontraron trabajos técnicos a su favor, a diferencia de las pocas cuestiones que se le imputaron a su predecesora, la antigua tracción pélvica continua. Si la medicina ya curó a miles de enfermos en la segunda mitad del siglo XX ¿cómo se entiende que ya nada podría curarle a nadie un disco enfermo ahora ya en el siglo XXI? ¿o acaso la kinesiología o los bloqueos espinales o los tratamientos alternativos pueden curar un disco desecado, comprimido y con fibras de su anillo fibroso rotas? ¿Tienen trabajos científicos que lo demuestren?
- Un gran problema son los casos sin solución quirúrgica ¿Qué se les ofrece a pacientes con 4 o 5 hernias de disco? Son millones y, si bien algunos tienen molestias tolerables o con analgésicos o con los métodos paliativos, para otros su presente y futuro pueden ser sombríos. Algunos podrían recuperar todavía una mejor calidad de vida y hasta llegar a curar con la DVC, pero no deben ser muchos los médicos que se la propongan ¿porqué, si ya no tienen más opciones curativas? Otra cuestión son los que sufren hoy pero que todavía no pueden operarse y usan medicamentos que pueden producirles intoxicaciones. Estos temas tan complejos, al igual que la obligación de agotar los tratamientos conservadores antes de una cirugía, están más relacionados con la ética y con la Deontología Médica, cuestiones legales más del dominio de los médicos legistas, de las que el autor no opina pues carece de ilustración al respecto.
- También están las reacciones de temor de muchos enfermos y también de traumatólogos que desaconsejan o postergan la cirugía, la que en la práctica sería la única solución. La espera en los casos “no autolimitantes” que ya no van a curar solos, significará empeorar el disco y aumentar el número de discos afectados y, referida a la DVC, dificultar su curación, además del dolor y de la medicación. ¿En esa espera, porqué no usar la DVC que calma el dolor y hasta puede curar?
Al respecto, hay un artículo muy curioso en “La Nación” del 23-11-06 originado en otro del “The New York Times” sobre “Cirugía o espera para la hernia de disco” tomado parcialmente de un trabajo de la revista “Journal of the American Association” originado por investigadores de la Universidad de California, sin precisar sus datos ni su especialidad, que abarca a 2.000 pacientes con ciática, de 13 estados de EE. UU., estudiados durante 2 años, algunos que fueron operados y otros con los que sólo se había usado antiinflamatorios. Sus resultados fueron similares con una franca mejoría del 70% de ambos grupos.
¿Médicos de una importante universidad de EE. UU. demostrando que en 2.000 enfermos durante 2 años la cirugía fue igual en resultados que el no hacer nada? En apariencia sería difícil de entender, pero justo coincide con opiniones similares y cuestionamientos de algunos cirujanos especializados (ver puntos 12.b y 12.c). Parece probable que en este mundo de la cirugía, nadie tuvo en cuenta a la Descompresión Vertebral Cíclica que suele remediar las molestias de origen lumbar en pocos días.
El artículo es un resumen incompleto, carece de precisiones pero, habiendo tenido tanta difusión en millones de lectores de diferentes países, parece necesario analizarlo aunque resulte extenso. Este artículo ayudaría a algunos enfermos recientes a esperar un tiempo prudente antes de operarse, pero desmerece injustamente a la cirugía y hasta podría tentar a muchos pacientes a un abandono médico con riesgo de agravar su columna lumbar y comprometer su futura calidad de vida. Sobre el artículo original dedicado a médicos, no se puede opinar pues en este resumen parecen faltar datos importantes.
- Sus investigadores parecen mostrar una desconfianza en la eficacia de la cirugía pues asimilan sus éxitos con el no haber hecho nada salvo tomar antiinflamatorios. Pero no se menciona a los casos autolimitantes que están destinados a curar, se les haga algo o nada, lo que viciaría sus resultados, no bien cuantificados y resultarían injustos para la cirugía, pues los índices de mejoría por fuera de ella resultarían bastante menores.
- Además se analizan sólo “molestias” quizás sin considerar que en muchos suelen no coincidir con los daños de los discos. Tampoco se dice que en ciática, además se deben incluir un examen clínico, un estudio neurológico y una resonancia magnética para ver los discos, algo que allí no se cita. Además, a veces discos muy dañados no producen ninguna molestia.
- 2 años parecerían ser algo poco para pacientes con ciática que suelen pasar mucho tiempo con poco agravamiento a pesar de que algunos ya podrían haber estado afectados mucho antes de considerarse enfermos lumbares ¿Pensarían que lo eran por un simple cosquilleo en la planta del pie o en su dedo gordo?
- Se refieren a la cirugía como algo general sin precisar a alguna técnica en particular de la gran variedad en uso, desde las de cielo abierto a las mínimamente invasivas. Para un médico es normal pensar que los índices de éxito variarán según la técnica empleada.
- Parecería mostrar cierta discrepancia entre los médicos, pues estos investigadores no estarían conformes con los resultados de la cirugía aunque parecen considerarla como la única solución, pues la única alternativa estudiada fue la de no hacer nada salvo ingerir antiinflamatorios. Parecería que no tuvieron en cuenta a los pacientes de Descompresión Vertebral Cíclica, que se trataron y se tratan en centenares de centros de traumatología que funcionan en casi todo EE.UU. y en donde las molestias ciáticas suelen remitir en pocos días.
- ¿Se habrá tenido en cuenta la edad, la actividad y la rectificación de la curvatura lumbar común en la ciática? ¿Algunos habrán suprimido algunos factores de riesgo de su vida diaria? Son elementos que podrían haber alterado los resultados de esta investigación.
- Aparte de lo conocido por transmisión verbal, hay varias opiniones en contra del panorama actual de estas afecciones, tanto dentro de la cirugía de columna como fuera de ella. El autor sólo cita muy pocas y sin realizar comentarios, menos aún sobre lo expresado por cirujanos especializados en columna vertebral por ser opiniones dentro de un ámbito que no conoce.
- “. .El dolor de espalda es un desastre médico del siglo XX, todos nuestros conocimientos y recursos no han resuelto el problema. Existen sospechas de que en realidad podemos haber empeorado las cosas..” de Gordon Wadell (Ref. 3, pág. 5)….“.- B) “ . Existe cada vez más evidencia de que el problema del dolor lumbar ha sido tratado erróneamente en gran escala . .” de Craig Liebenson (Ref. 3, pág.19).
- “.
la cirugía en general desempeña un papel únicamente paliativo en el tratamiento de la patología discal . . Los estudios a largo plazo . . en pacientes con hernias de disco sintomáticas, tratados con y sin cirugía, no muestran diferencias significativas. . y no por ser técnicamente menos invasivas están indicadas en mayor número en la lumbociática. “ Dr. Sánchez Sotelo, Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Htal. Universitario La Paz, Madrid (Ref. 2, págs. 220 y 221).
- “.“. la gran controversia se centra en el tratamiento a realizar. Se plantean dudas entre tratamiento conservador y quirúrgico . . faltan estudios bien diseñados que inclinen la balanza hacia la cirugía o el tratamiento conservador. “. . Dr. Izquierdo Núñez, Jefe de Sección, Cirugía Ortopédica y Traumatología, Htal. Getafe, Madrid (Ref. 2, pág. 223).
- “.
La cirugía del dolor lumbar . . presenta una tasa de resultados pobres . . sólo en discectomía simple se estima entre el 20 % y el 40 % . . Se trata de una patología cuantitativamente creciente . . en relación al también creciente número de cirujanos, . . etc. . ” del Dr. Villanueva Real, Coordinador de Cirugía del Raquis, Hosp. Vall d’Hebron, Barcelona (Ref. 2, pág. 247).
Pese a todas estas dudas, en EE. UU. se realizan alrededor de 300.000 cirugías anuales.
El problema para pacientes descreídos que desconfían de lo que no conocen pues probaron casi todo sin resultado, es que no cuentan con médicos muy informados sobre este tratamiento. Al haberla desarrollado neurocirujanos norteamericanos, no lo explican ni las publicaciones de traumatología ni otras que no sean de neurocirugía, tampoco lo describen los últimos tratados de columna y, en Internet, todo lo que se encontró hasta ahora es favorable a la DVC y la aprobó la FDA de EE. UU. En 1995. Rothman y Simeone, quizás los mejores especialistas de columna vertebral del mundo, si la rechazan pero sin describir nada sobre ella ni a favor ni en contra, algo similar a lo que ya hicieron en 1975 con su predecesora la tracción pélvica continua a la que incluso le niegan su “efecto vacío discal” ya demostrado en 1952 y ratificado en 1994 y dejando sin mencionar ninguno de los miles de pacientes que ya se habían curado y ni siquiera citan a la FDA. Cuando hay controversias entre los médicos se suele consultar a los médicos de cabecera, que se especializan en aconsejar haciendo como una especie de arbitraje a favor de los enfermos.
Este disentir entre algunos pocos médicos y kinesiólogos (centenares en EE. UU.) a favor de curar sin cirugía estirando la columna vertebral y con una mayoría de especialistas que sólo confían en la cirugía, quizás dependa de muchos factores. Uno podría ser el seguir la escuela de “The Spine” que, en pocas líneas, descarta todo lo relativo a los métodos del estiramiento de la columna con aparatos o usando la ley de la gravedad. En un sentido contrario, hay muchos trabajos modernos en publicaciones científicas de neurocirugía, al igual que el libro sobre el tema de Levernieux de 1960, más otros trabajos científicos de esas épocas con miles de enfermos curados y más la FDA de EE. UU. en 1995.
Es llamativo que, dos de los más sabios y respetables cirujanos especialistas en columna vertebral, dictaminen sobre tratamientos curativos para ahorrar cirugías que deben aprender otros médicos y realizar los kinesiólogos. Ellos los declaran inefectivos, sin casi mencionar a otros colegas que publicaron en este último medio siglo, resultados con miles de enfermos curados sin cirugía.
En cuanto al "esperar con molestias o dolores”, como hacen casi todos los pacientes, depende de si se trata de una cirugía o de la DVC. Si las molestias son tolerables, no parecería grave esperar una cirugía pues su progreso es continuo y se encuentran nuevas y mejores técnicas. Las actuales tienen opiniones divergentes y, la mayoría o disminuyen o anulan la función de los discos operados, lo que sobrecarga a los restantes que arriesgarán la aparición de una nueva hernia.
Si se trata de la DVC, esperar ya no parecería lógico pues el dolor casi siempre suele mejorar desde el primer día y, al curar, el recuperar la función de los discos enfermos alivia a los otros sanos, además el empeorar dificultará más su curación, y algún disco puede agravarse hasta volverse incurable. Porque esta enfermedad suele engañar sus síntomas, no se debería esperar demasiado para consultar por molestias permanentes u ocasionales en la cintura o en las piernas, aunque fueran leves. Un simple cosquilleo en el pie puede detectar una hernia del 5º disco y ciática.
Se citan 2 casos, uno es un pariente del autor, con una hernia leve detectada temprano y sin dolor; el otro, trabajó 20 años en carga de camiones con una columna lumbar rectificada, vino con mucho dolor lumbar y ciático, cinco años de discapacidad y ya desahuciado para la cirugía por tener 4 discos afectados. Son notables las resonancias magnéticas del “ANTES” y “DESPUÉS” de DVC. El 1º curó en 4 días. El tratamiento del 2º, que sufría demasiado fue mucho más prolongado, pero mejoraron mucho sus cuatro discos. En sólo 2 sesiones, quedó sin síntomas, ni dolor ni ninguna molestia.
Como estas imágenes y la mejoría clínica deben provocar descreimiento, sobre todo entre los médicos que más saben y en una mayoría de los generalistas, se identifica el servicio de RMI, su informe y la dirección de los pacientes. Curar así sólo es posible con el “efecto vacío discal” como el que aplica la DVC. |
| DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO PRECOCES |
Pte. F.Galarza – Antecedentes de lumbociática leve - Andrés Lamas 2845 – CORDOBA
El diagnóstico precoz y la intensidad de la DVC en 4 días fue por ser del interior y pariente del autor |
| ANTES |
DESPUÉS |
|
|
Antes de DVC
CLINICA : SIN DOLOR
RMI 221 DEL 28-05-08
Hospital Privado
Naciones Unidas 346 - CORDOBA
RMI : Pequeña hernia discal L4 L5 |
Después de DVC
4 días de sesiones intensivas de
DVC
CLINICA: SIN DOLOR
RMI 347 DEL 22-08-08
Hospital Privado
Naciones Unidas 346 - CORDOBA
RMI : Discos intervertebrales normales |
| |
|
| DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO TARDÍOS |
Pte. R.O. Romero - Lumbociática severa - Discapacitado laboral – Berutti 939 - Longchamps – Pcia. de Bs. As.
Antecedentes de 20 años trabajando con manejo de cargas y más de 5 años con dolor y discapacidad
|
| ANTES |
DESPUÉS |
|
|
Antes de DVC
CLÍNICA: No quirúrgico, severa lumbociática
y discapacidad (11 meses sin trabajar)
RMI 42087 - DEL 02-07-08
Diagnóstico por Imágenes Banfield
Av. H. Yrigoyen 7235 - Banfield - Bs. As.
RMI : Informe extraviado |
Después de DVC
CLÍNICA :
Totalmente asintomático y sin dolores
ni molestias
RMI 7624735 - DEL 02-08-08
Investigaciones Médicas
Pichincha 69 - Capital Federal
RMI : No se observan herniaciones discales
(Aún convendría ampliar el tratamiento) |
|
1. Dr. Néstor C. Galarza, médico cirujano, M.N. 37.869, Pingles 87, Capital Federal, T/F 4981-8500 y 4983-1914
2. Lumbalgia y lumbociatalgia II, Edit. Masson, Barcelona, año 1998, Sánchez Pérez Grueso y A. Humbría Mendiola
3. Manual de Rehabilitación de la Columna Lumbar, Edit. Paidotribo, 1999, Craig Liebenson
“Terapia del Dolor Lumbar” - Consultorios Médicos
Pringles 87 - Tel/fax 4981-8500 / 4983-1914
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
www.herniasdedisco.com.ar - www.dolorlumbar.com.ar
Habilitación del Ministerio de Salud de la Nación
Disposición 2038/2003
Titular : Dr. Néstor Ceferino Galarza - M.N. 37.869
Las imágenes las suministró el sitio Web del Hospital de Antequera, Provincia de Málaga, España
|
|
|
 |